Col ornamental, semillas
Variedad:Col Ornamental
Sobre Semillas Rocalba 1 Gramo.
Valor sobre $ 3.480.-

Variedad:Col Ornamental
Sobre Semillas Rocalba 1 Gramo.
Valor sobre $ 3.480.-

Col Ornamental

Antes de saber cuáles son los cuidados de la col ornamental, no está de más conocerla un poco más a fondo. Por exótica que nos pueda parecer, lo cierto es que esta planta típicamente invernal es propia del Mediterráneo. Curiosamente y a pesar de estos orígenes, la col ornamental es una de esas plantas vivaces resistentes al frío con las que podremos decorar nuestro exterior en los meses en los que el mercurio se desploma.
Pero ¿qué hace de esta col decorativa una tan valorada? Está claro que la sencillez de sus cuidados es un punto a favor, sí. Pero no cabe duda de que es su estética lo que vence y convence a quienes optan por incluirla entre sus plantas. Su belleza no radica únicamente en sus hojas rizadas o su buen crecimiento, que puede llegar a alcanzar los 30 centímetros. En realidad, su mayor atractivo es el juego de colores que presenta la col de jardín con una roseta central en un color más intenso que el resto de sus hojas.
Así que veamos cuáles son los cuidados de la col ornamental para acabar de enamorarnos de ella. Y antes de ver la lista, tengamos algo claro. No hemos olvidado mencionar la poda entre sus labores de cultivo. Una tarea de la que nos podremos olvidar ya que bastará con retirar las hojas en mal estado para promover su crecimiento.
1. Mucha luz, clave para la col de jardín
Empezamos por la que es, sin duda, una de sus mayores exigencias. La col de jardín necesita una exposición a pleno sol, pero cuidado con esto. Si la plantamos en meses de verano, tendremos que buscar una ubicación en la que reciba sol pero con cierta moderación. La incidencia solar estival puede quemarla.
Y ojo con esto: según la especie, la col decorativa puede ser incluso bianual. Por eso y aunque la plantemos en otoño, hay que prever dónde estará situada cuando vuelvan los meses de sol intenso.
2. Suelo fértil y con buen drenaje, vital en los cuidados de la col ornamental
Uno de los aspectos que más debemos mimar para disfrutar de esta singular planta. Como sucede con otras muchas plantas, la col ornamental no tolera el encharcamiento en sus raíces. Por eso, tendremos que comprobar que el lugar de plantación cuenta con un buen drenaje que garantice evacuar el exceso de riego.
Pero, además de esta precaución, tendremos que contemplar otra cosa. La col ornamental exige que el sustrato esté siempre ligeramente húmedo. Por eso, no solo tendremos que decantarnos por un sustrato que mantenga esa humedad. Además, es importante que sea ligero y esté enriquecido con materia orgánica o enmiendas fertilizantes de carácter orgánico. No está de más pasar revista a cómo usar humus de lombriz correctamente ya que se postula como la mejor elección para el cultivo de esta singular planta.
3. Riego regular, fundamental para su bienestar
Como decíamos, la col decorativa necesita un sustrato que mantenga siempre un cierto grado de humedad. Algo que nos da una pista sobre cuáles son sus necesidades de agua. Eso sí: no perdamos de vista que sus raíces se resienten del exceso. Por ello, tendremos que volver a regar siempre que veamos que el sustrato comienza a secarse evitando siempre que llegue a estar completamente seco. De hacerlo, no crecerá plenamente.
Si la tenemos plantada directamente en suelo, podremos desentendernos incluso del riego si observamos que las lluvias son abundantes. Es más: si contemplamos hacer un mulching, esta sencilla técnica nos ayudará a mantener todavía mejor la humedad necesaria para su crecimiento.

4. Abonado, importante tras la plantación
La col decorativa necesita un buen número de nutrientes para crecer en condiciones. Por eso contar con sustrato fértil, tanto en maceta como en suelo, es fundamental.
Más allá de esto, es más que recomendable aplicar un abonado orgánico a partir del mes de plantación y más si esta labor se da en los albores del otoño. Gracias a esta dosis de fertilizante, no solo estaremos dando respuesta a la demanda de nutrientes de la col de jardín. Además, la estaremos reforzando de cara a la llegada del frío.
5. Control de plagas, el último detalle de los cuidados de la col ornamental
Es, quizás, el más exigente de los cuidados de la col ornamental. Y es que, a pesar de ser una col ornamental no dedicada al consumo humano, las plagas son prácticamente las mismas que en el caso de una de huerto.
Así que, para evitar que se comprometa su vida, tendremos que estar especialmente atentos a dos bichos para los que las coles son su gran capricho. Nos referimos a los pulgones pero, también, a los gusanos. Contra ellos nada como un buen insecticida que permita mantenerlos a raya.
También tendremos que prestar atención a la aparición de hongos como el mildiu: síntoma, también, de un exceso de humedad.