La amapola de California (Eschscholzia californica) es una planta ornamental de porte erguido muy difundida en el continente americano, que se destaca por ofrecer una floración muy abundante y vistosa en primavera y verano, y por su capacidad para resembrarse espontáneamente.
Cuando se desea sembrar plantas de amapola de California, pueden seguirse estos pasos:
Debe elegirse un terreno desmalezado que reciba la luz directa del sol durante al menos seis horas diarias.
La superficie debe prepararse pasando un rastrillo para romper terrones, remover piedras y mullir el suelo.
Las semillas de la amapola de California son muy pequeñas y suelen comercializarse en sobres que deben agitarse para que aquellas se mezclen homogéneamente.
Se recomienda sembrar arrojando la semilla esparcida en el aire sobre el terreno, teniendo cuidado que no haya mucho viento en ese momento.
Acto seguido, se debe pasar de nuevo el rastrillo para mezclar las semillas con la tierra y luego apisonarla suavemente.
Finalmente, se riega todo el terreno en forma de lluvia fina, y hay que seguir haciéndolo durante las cuatro primeras semanas, aunque siempre debe tenerse cuidado de evitar los encharcamientos.